Tarta de cerveza Guinness

 

tarta guinness

Yo no soy muy cervecera, prefiero un vinito a una caña, será que llevo sangre toresana y donde esté un buen vino de Toro, o del Bierzo, que también llevo sangre leonesa, de Faro para más señas, que se quite cualquier cerveza. Pero buscando una tarta para llevar a casa de una amiga encontré esta receta de la que no había oído hablar nunca. Los comentarios eran muy buenos y decían que el sabor a cerveza casi no se notaba. Así que decidí probar. Todo un éxito la verdad, está muy rica, muy jugosa y el frosting de queso es un acierto total. Animaros, merece la pena.

Ingredientes

250 gramos de harina de trigo

400 gramos de azúcar

75 gramos de cacao puro, el mío es el de Valor

3 cucharaditas de bicarbonato

1 paquete de mantequilla (250 gramos) a temperatura ambiente

150 ml de nata líquida para montar

2 huevos

2 cucharaditas de aroma de vainilla

250 ml de cerveza negra Guinness, temperatura ambiente

Frosting

250 gramos de queso tipo Philadelphia

100 gramos de azúcar, si es glass mejor

300 ml de nata para montar

Elaboración

Mezcla en un recipiente todos los ingredientes secos: harina, bicarbonato, azúcar y el cacao. Yo pongo el bol vacío y al mismo tiempo que peso los ingredientes, los voy echando, tardarás y limpiarás menos. Si tenéis Thermomix  directamente pesáis en el vaso y 4 segundos a velocidad 4 es suficiente.

Mezcla en otro cuenco todos los ingredientes húmedos por este orden: primero la cerveza y la mantequilla, a mano o a máquina, como quieras; recuerda que no estén frías para que se integren lo mejor posible, luego añade los huevos, mezcla de nuevo y acaba añadiendo la nata y la vainilla. Bate todo bien con la batidora, o la thermomix si tienes, durante un par de minutos.

Después, añade a estos líquidos toda la mezcla que teníamos preparada de lo singredientes secos. Mezcla bien todo otro par de minutos, (con thermomix en 40 segundos al seis lo tenéis).

Vierte la mezcla en un molde enharinado, el mío es de 24 cm,  (si nunca has enharinado un molde mira en trucos) y ponlo en el horno precalentado, como mínimo 10 minutos, a 180 grados durante unos 45 minutos, calor arriba y abajo, sin aire.

Como cada horno es un mundo tendréis que ir mirando si necesita más o menos tiempo, nunca abráis antes de los 20 minutos porque no subirá, e ir pinchando con un cuchillo, brocheta… lo que tengáis a mano. Si sale seco es que está listo.

Ahora a por el frosting:

Primero montar la nata con las varillas de la batidora o en la thermomix o el afotunado que tenga kitchenaid que le de vida. Recordar que la única forma de que la nata monte bien y rápido es que esté muy, muy fría y que agitemos y mezclemos muy bien el tetra brik, porque en las esquinas suelen quedar los depósitos con más grasa y sin ellos no subirá. Reservar en la nevera.

En otro bol mezclar el queso con el azúcar. Intertar hacerlo rápido para que el queso no coja mucha temperatura y no se funda, sino la mezcla se quedara líquida, por eso, es mejor usar azúcar glass que se absorbe antes. Cuando lo tengáis mezclado, añadir la nata montada, eso sí ahora mejor mezclarlo despacio con una espátula o similar y con movimientos envolventes. Si veis que no tiene suficiente consistencia meterlo un par de horas en la nevera para que la coja.

Sólo queda poner el frosting encima de la tarta y que caiga un poco por los lados simulando una jarrita de cerveza negra con su espuma.

La tarta está más rica al día siguiente de hacerla o incluso a los dos o tres días. Eso sí, una vez montada a la nevera que hay nata y queso fresco de por medio.

Colofón

No olvidéis estar muy pendientes al montar la nata y en cuanto esté lista parar porque de ahí a la mantequilla es como del amor al odio, no hay más que un paso. Si no te fías de ti mismo te recomiendo comprar dos envases y si uno se convierte en mantequilla escurre bien el suero que sobra y busca por aquí otra receta en la que puedas usarla. ¿Qué tal unas galletas de mantequilla?

La última vez que la hice mi marido y reponedor habitual de mi nevera, me trajo queso light en lugar de normal y le di la tarde. “Ya verás… va a estar fatal, todo el mundo dice que no se puede hacer con el light que se necesita el normal” Él, que es muy paciente, aguantó el chaparrón y cuando la comimos sólo me dijo: ¿se podía o no? y sí, efectivamente se puede, se puede. No se nota la diferencia, en serio.

Yo la he hecho con cerveza Guinness y con otras marcas de cerveza negra y aquí sí se nota la diferencia, el sabor es mucho mejor con la Guinness.

Si no encontráis vainilla líquida podéis sustituirla por los granos de una vaina de vainilla o por azúcar avainillado.

Si no tenéis bicarbonato no dudéis en sustituirlo por un sobre de levadura tipo Royal yo lo hago a veces.

La receta, aunque con algunos cambios, es de Rosa Ardá, de velocidad cuchara, un sitio muy, muy recomendable. Yo además separé un poco de la masa del bizcocho y preparé unos mini cupcakes buenísimos, os dejo foto.

2013 dic 159

 

 

8 comentarios

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