Solomillo con queso de cabra sobre lecho de espinacas

solomitllo con queso de cabra

Este plato es perfecto para cualquier celebración de las muchas que se nos vienen encima. Cuando lo probé en casa de Yoli y Miguel enseguida pensé en hacerla para el blog, aunque parece laboriosa es muy sencilla y desde luego no me diréis que no es vistosa. Mis amigos sacaron la receta de javirecetas.hola.com, una página estupenda. Yo le he añadido algún ingrediente y he simplificado un poco la elaboración. Espero que os guste.

Ingredientes (4 personas)

3 solomillos de cerdo ibérico

1 rulo de queso de cabra en 8 trozos

1 bolsa de espinacas frescas

1 paquete de bacon en tiras (240gr. aprox)

2 cucharadas de piñones

2 cucharadas de pasas

2 cucharadas de vinagre de Módena

2 cucharadas de miel

Aceite de oliva virgen  extra

1 diente de ajo picado

Sal

romero

Un huevo y un poco de harina para rebozar el queso

 

Elaboración

Primero haremos las espinacas. En una cazuela (mejor ancha y bajita) o sartén grande ponemos 2 cucharadas de aceite, cuando esté caliente añadimos el ajo picado y en cuanto coja un poquito de color (cuidado que se quema rápido) añadimos el bacon, las pasas y los piñones. Una vez hecho el bacon incorporamos las espinacas, salamos y rehogamos todo unos minutos, con cuidado de no pasarnos de tiempo que las espinacas quedarán demasiado blandas. Reservamos.

Después, en otra sartén o cazuela ponemos cuatro cucharadas de aceite y cuando esté bien caliente añadimos  los medallones de solomillo (que habremos salpimentado) y los doramos por todos los lados.  Después bajamos el fuego y  hacemos un poco más la carne, darle el punto que más os guste. Una vez hechos sacamos los medallones a un plato, subimos el fuego otra vez y en ese aceite que ha sobrado añadimos el vinagre y el romero. Con una espátula de silicona o una cuchara de madera vamos frotando el fondo para desglasar todo bien. Entonces volvemos a poner la carne en la sartén para que coja  los sabores de la salsa, damos unas vueltecitas, apagamos y tapamos para que no pierda calor. Podéis meterlo en el horno calentito si vais a tardar mucho en servir el plato.

Por último preparamos los medallones de queso. Batimos el huevo con un poco de sal, pasamos los medallones por un poco de harina y luego por el huevo. Freímos en abundante aceite muy caliente, vuelta y vuelta,  sólo hasta que se doren un  poco. Una vez hechos escurrimos en papel de cocina.

Emplatamos: ponemos en la base las espinacas, encima dos medallones por persona y sobre ellos el queso. Para acabar rociamos con un poquito de miel.

Lo ideal sería hacerlo todo en el momento pero yo lo hice unas dos horitas antes y lo deje en el horno calentito hasta la hora de servirlo. Exquisito.

El solomillo no tiene porque ser de cerdo ibérico, aunque la diferencia con el normal es muy grande la verdad y merece la pena.

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