Focaccia de cebolla

 focaccia cebolla

Me encanta el pan con cebolla que ponen en La Tagliatella de aperitivo, siempre que vamos lo pedimos y me costó dar con una receta parecida pero creo que lo he conseguido, no tiene nada que envidiarle, de verdad. Eso sí, no es lo mismo que te lo sirva un agradable camarero con una sonrisa, aunque no sea italiano, y que sólo tengas que relajarte y disfrutar de una buena comida. Bueno al grano: animaros con esta focaccia de cebolla, es muy fácil y no lleva tanto tiempo hacerla.

Ingredientes

600 gramos de harina de fuerza

400 gr de agua que no esté fría

4 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

1 paquete de levadura fresca (25 gramos)

2 cebollas grandes

2 cucharadas soperas más de agua

sal

 

Elaboración

Partimos las cebollas a la mitad y las cortamos en juliana que no sea muy finita. En una sartén ponemos todo el aceite y pochamos a fuego medio-bajo la cebolla 2 ó 3 minutos,  (sin añadir sal todavía) sólo hasta que haya perdido la rigidez y comience a blanquear, no debe quedar transparente ni pochada del todo porque acabará de hacerse en el horno. Cuando ya esté la cebolla ponerla a escurrir y recoger el aceite sobrante en el bol donde vayáis a hacer la masa de la focaccia.

A este aceite añadir los 400 de agua y la levadura deshecha con los dedos, dos cucharas de la cebolla que teníamos medio pochada y triturarlo todo. Una vez que esté mezclado añadir la harina y 1/2  cucharadita de café de sal. A unir: si tenéis Thermomix: 2 minutos, velocidad espiga será suficiente y  si no tenéis: ir añadiendo poco a poco la harina y cuando veáis que no admite más, vamos que no queméis la batidora, volcarlo sobre la encimera o directamente al cuenco si es amplio y añadir la harina que os falte, terminar de amasar a mano. Venga que la thermomix mola pero amasar también, que si lo hacéis como os he dicho no tardáis nada.

Formar una bola y poner la masa directamente sobre la bandeja del horno, que previamente habremos untado un poquito con aceite de oliva. Os recomiendo untar con las manos el aceite en la bandeja y sin limpiároslas coger la masa y extenderla poco a poco, (veréis que es pegajosa) dándole forma de corazón, que es la forma original de la focaccia. Ahora toca esperar mínimo una hora en sitio cálido y sin corrientes de aire a que doble su volumen. Taparla con un paño de cocina y olvidaros de ella un rato.

Precalentar el horno a 200 grados, diez minutos antes de hornear.

Cuando la masa haya subido hacerle pequeñas marcas con el dedo, como si llamarais al ascensor, marcar cinco o seis veces repartidas por la masa.

Os acordáis de la cebolla que habíamos medio pochado al principio, añadirle dos cucharadas de agua, sal a vuestro gusto pero un consejo, ser generosos con ella, añadir un poquito más de lo normal, aproximadamente dos cucharaditas de café, ojo no de postre, de café. Y mezclar todo bien, que la cebolla coja bien el agua y la sal.

Esparcir la cebolla sobre la masa y meterla al horno durante 30 minutos. Lista.

Colofón

Sale una focaccia grande, si os sobra podéis congelarla y darle una pasada en el grill del horno antes de servirla, estará perfecta.

La mayoría de las recetas de focaccia que conozco dejan subir la masa varias veces, yo las hacia así antes, se me hace interminable, acabé por no hacerlas. La idea de un levado la saqué de la web de misthermorecetas y funciona.

La focaccia tiene muchas variantes, a mi me gusta mucho la de chorizo y aceitunas negras.  Sólo hay que eliminar la cebolla y picar 100 gramos de chorizo y unas 15 aceitunas negras sin hueso y añadirlo a la masa en mitad del amasado. Acabar pintando la focaccia con aceite de oliva antes de hornear. Os dejo una foto.

También podéis hacer en lugar de una grande dos pequeñas: una de cebolla y otra de chorizo.

 camara nueva 2013 263

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